Cuando escribimos una novela, una de las grandes dificultades es diseñar el worldbuilding, es decir, el mundo que rodea a tu historia. Es muy útil en novelas de fantasía, distopías, ciencia ficción, etc.

Ese mundo debe ser sólido y creíble, y que no se contradiga para no generar incongruencias. El lector suele acordarse de los detalles. Por eso, es bueno detenerse a crear sus rasgos, aunque parezca algo tedioso al principio. Luego te alegrarás, créeme.

En este artículo voy a hablarte de qué errores son habituales a la hora de diseñar tu worldbuilding y de cómo configurarlo en tu novela. Y para poner ejemplos utilizaré mi experiencia al crear el mundo de fantasía de Aeteria, y los errores que cometí o conclusiones a las que llegué.

Al comienzo de cada apartado, incluiré unas preguntas que te vendrán de perlas. Recopílalas en un documento y tendrás una plantilla base. A ellas puedes unir muchas más que te surjan y otros apartados acordes a tu mundo. Este artículo es solo una pequeña guía de la que partir.

Al final del todo, te dejaré algunos tips que te resultarán útiles.

1. EL TIEMPO

¿Cómo transcurre el tiempo en tu historia? ¿Cómo se mide el tiempo: reloj, reloj de arena, posición solar, mecanismos…? ¿Cómo se refieren al tiempo los personajes? ¿Hay estaciones? ¿Cómo se organizan? ¿Cómo se miden los años, meses, días?

No mencionar el tiempo suele ser un error muy habitual en novelas. No se sabe si es por la mañana o por la tarde, qué tiempo hace, qué edad tienen los personajes, etc.

Siempre hay que ubicar al lector. Tendrás que tener en cuenta el momento del día que es en cada escena y mencionarlo. También la época del año que es, si hace frío o calor. Yo suelo anotarlo en mayúscula en mi escaleta para tenerlo siempre presente y mencionarlo cuando corresponda en cada escena o capítulo.

En Aeteria encontrarás dos mundos: el humano y el de fantasía. Para evitar problemas con las horas y que en un sitio no fuera de día mientras en el otro era de noche, les puse la misma forma de medir el tiempo y las mismas estaciones. Eso sí, en el mundo fantástico miden el tiempo fijándose en la posición solar y se refieren a los meses como lunas.

2. DISTANCIAS Y TRANSPORTES

¿Cómo es el mapa de mi mundo? ¿Qué distancia hay entre el punto X y el punto Y? ¿Qué medios de transporte existen? ¿Cómo se utilizan? ¿Quién puede acceder a esos medios? ¿Hay limitaciones? ¿Cómo se difunde la información? ¿Cómo contactan los personajes: palomas, lechuzas, mensajeros, teléfono, dispositivos?

Es muy importante que te hagas una idea mental o visual de cómo es el mapa de tu mundo o de la zona en que viven los personajes. Eso te ayudará a ser consecuente con tus reglas y a crear wordbuilding creíble y sólido.

Conocer esta información te ayudará a evitar errores temporales e incongruencias. Por ejemplo, si sabes que se tarda dos días en cabalgar desde una ciudad a otra, no puedes decir que al cabo de unas horas los personajes llegaron a la otra ciudad. A no ser que se especifique un motivo creíble. Siempre puedes omitir lo que pasó en esos dos días de viaje por medio de elipsis narrativa, pero hay que decir que se tardó ese tiempo o no será creíble.

De igual modo, ten en cuenta los recorridos a pie o con animales. Piensa que, por normal general, alguien no puede caminar durante horas sin parar ni un momento y mucho menos correr. Los animales también necesitan alimentarse, beber y descansar. Y los medios de transporten suelen necesitar combustible.

En Aeteria, los personajes pueden viajar de un lugar a otro a través de un atria. Son portales que están repartidos por todo el mundo. Pero esos portales tienen limitaciones y reglas específicas que he tenido en cuenta durante la novela. Y he tenido mucho cuidado para que dichas reglas no se pongan en mi contra. Por ejemplo, alguien no puede aparecer en cualquier lugar si no ha estado antes.

3. MONEDAS Y COMERCIO

¿Cómo se comercia en mi mundo? ¿Existe una moneda? ¿Qué valor tiene? ¿Se puede dividir? ¿Existen los tratos o trueques? ¿Hay otras formas de comerciar? ¿Quién se dedica al comercio? ¿Existen lugares específicos para comerciar? ¿Cómo se establecen los sueldos? ¿Hay muchas diferencias entre clases?

Aunque no lo parezca, el comercio es un elemento importante a tener en cuenta, sobre todo, si no está basado en el mundo real. Los personajes suelen necesitar objetos que comprar, suelen llegar a tratos o acuerdos.

Diseña un sistema sólido de comercio. Y ten en cuenta cómo afecta a los países o regiones, qué ofrece cada uno al otro, etc.

El problema de no tener en cuenta este detalle es que, una vez los personajes se encuentren con ciertas necesidades, te vas a bloquear y no sabrás cómo organizarlo. Desde luego, la mejor forma es con una moneda universal, aunque eso depende de ti.

Por ejemplo, en Aeteria, no hay moneda. Los personajes compran con trueques de objetos. Pero también existen los tratos a cambio de servicios. Hay una zona llamada Espirea, llena de tiendas o bares. En ella, cualquier trato es legal siempre que ambas partes estén de acuerdo. Al principio me costó optar por este sistema, pero pronto conseguí integrarlo en la historia y me olvidé de los pagos con monedas.

4. RAZAS

¿Qué razas inteligentes viven en el mundo? ¿Humano, drow, elfo, enano, ángel, orco, alien…?¿Cómo se relacionan entre ellas y se perciben? ¿Hay dificultades, aceptación, rechazo, guerras…? ¿Cómo son físicamente? ¿Qué habilidades tienen? ¿A qué se dedican? ¿Qué creencias tienen? ¿Y tradiciones? ¿Cuáles son sus costumbres? ¿Qué comen? ¿Cuál es la estructura familiar?

Y un sinfín de preguntas relacionadas con cada raza. Mi consejo es que desgranes las características de cada una, empezando por las físicas, y luego abordes los elementos comunes como formas de relacionarse, religión, costumbres o leyes. Crea un documento maestro y utilízalo para cada una de las razas.

A la hora de escribir, solo tienes que consultar tus notas y utilizar dicha información. No hace falta que lo incluyas todo en la novela, claro.

Un problema habitual surge cuando en un mundo hay muchas razas y queremos mencionarlas a todas o integrarlas de alguna manera. Piensa que los lectores van a ver como relevante cada elemento distinto que uses, sobre todo, si lo nombras. Por eso, elige solo las razas que son necesarias para tu historia.

En Aeteria, hay muchísimas razas. Al inicio metí algunas más, pero mis lectoras cero me decían que se perdían con tanta información. Así que tuve que reducir el uso a la aparición en la historia y la relevancia. De hecho, algunas razas desaparecieron sin más y en otras ni se menciona el nombre. El libro se descargó de información superflua y se volvió más fluido.

Si tienes problemas a la hora de imaginar tus propias razas y seres, es una buena idea navegar por Pinterest. Suele haber muchas imágenes de fantasía desde las que partir.

5. FLORA Y FAUNA

¿Qué vegetación hay en el mundo? ¿De qué colores? ¿Hay plantas venenosas o curativas? ¿Qué características tienen? ¿Qué recursos naturales hay? ¿Dónde se cultiva? ¿Dónde se extraen los recursos minerales? ¿Qué animales hay? ¿Sirven de transporte? ¿De compañía? ¿Son peligrosos?

Para crear la flora y la fauna puedes utilizar un sistema muy similar al de las razas. Puedes crear una plantilla maestra donde hagas divisiones, y entres en detalles físicos y habilidades sobre cada una de las criaturas o plantas. Puedes dividirlas por zonas, si son terrestres, aéreas, acuáticas, por su función, etc.

Hay que tener cuidado a la hora de inventar estos aspectos de nuestro mundo, ya que podemos abusar de ellos. Y, si puedes, explica cómo son con detalle.

Aunque utilices nombres diferentes o inventados no hace falta que vayan en cursiva, ya que se consideran parte de la historia, igual que las razas.

En Aeteria hay plantas y frutos inventados, también criaturas y animales. Creé un listado de ellos y sus rasgos, pero solo los fundamentales para la historia. Como te comenté, añadir demasiados elementos puede abrumar al lector. Piensa que él no está en tu cabeza y no sabe nada de tu mundo cuando empieza a leer el libro.

6. ESCENARIOS

¿Qué lugares aparecen en mi historia? ¿Cómo es la geografía? ¿Hay ríos, mares, montañas, lagos, etc.? ¿Cuál es el escenario principal? ¿Cómo es el clima? ¿Qué otros lugares aparecen?

Tendrás que tener en cuenta todos esos lugares que aparecen en la historia en algunas escenas. A veces, nos olvidamos de situar al lector y se pierde con los sitios que describimos.

Una forma útil de plantearlo es por escenarios, como si tuvieras que elegir el lugar que aparecerá en cada capítulo si fueras a grabar una película.

Por ejemplo, si una escena transcurre en una taberna, detallar por escrito cómo es el lugar, qué mesas hay, cómo se distribuye la gente y cuánta hay, cómo es la iluminación, qué se oye, las dimensiones del local, quién lo dirige, etc. Y luego utilizar la información que necesites en la novela. De esa forma siempre ubicas al lector y la primera vez que presentas el escenario saldrá redondo.

Con Aeteria hice algo similar. Aparecen muchos lugares a lo largo de la novela. Cada vez que tenía que crear uno nuevo, me detenía a imaginar cómo eran y luego anotaba los rasgos. Así, cada vez que los personajes volvían a ese lugar, me resultaba sencillo escribir sobre ello porque los imaginaba en ese sitio, moviéndose por él y hablando. La visualización ayuda a escribir mejor.

7. MAGIA

¿Qué tipo de magia hay? ¿Quién la usa? ¿Cómo encaja en la vida diaria? ¿Hay reglas sobre la magia? ¿Hay limitaciones? ¿Se necesita algo para canalizarla? ¿Se aprende o es innato? ¿Dónde se aprende? ¿Todo el mundo puede usar la magia? ¿Cómo se muestra la magia en el mundo (hechizos, energía, habilidades)? ¿Hay gente en contra de la magia?

Algunas preguntas pueden llevar a otras. Por ejemplo, ¿se aprende o es innato? Se aprende. ¿Dónde se aprende?, ¿quiénes pueden estudiar allí?, ¿cuál es el sistema de estudios?, ¿qué sucede una vez terminan los estudios?, etc.

Si en tu novela hay magia, debes aplicarle siempre unas reglas y ser consecuente con ellas, no contradecirte. Podemos cometer muchos errores si no las tenemos presentes.

Además, muestra siempre un hecho mágico la primera vez que suceda para que el lector lo vea y le impacte: un personaje cura a otro, se transforma, lanza un ataque, cruza un portal, invoca un hechizo, etc. Las siguientes veces no será necesario detallar tanto, claro.

Cada vez que empleaba la magia en Aeteria pensaba: no puede ser la solución al problema, hay que complicar las cosas más. Por eso, les creaba limitaciones a los personajes, también a los que tenían magia. Y, cuando eran novatos, les ponía más dificultades todavía.

— TIPS —

Espero que lo que he explicado en el artículo te haya ayudado a tener unas bases sobre las que trabajar tu worldbuilding para evitar errores.

Pero, además, te voy a dar algunos tips que pueden ayudarte:

  • A veces es difícil definir ciertos conceptos y tendrás que pedir la ayuda de lectores cero para verificar que vas por buen camino. Un truco es usar las comparaciones para que el lector lo entienda. Por ejemplo, la criatura era larga y resbaladiza como una serpiente. Pero, cuidado, si en tu mundo no existen las serpientes, será extraño que se mencione tal cual. Tendrás que optar por otro tipo de comparación y tirar de descripción sencilla. Tal vez, comparar la criatura con una soga, algo que sí existe en ese mundo.
  • Si no sabes qué nombre darle a algún elemento de tu historia porque todavía no lo has definido, no te detengas a buscarlo en el momento de mayor creatividad o cuando estás escribiendo. Pon alguna señal y sigue con la escritura. Por ejemplo, cuando no tengo el nombre de una raza inventada, de un personaje, lugar, etc., pongo XXX en el lugar que corresponde a ese nombre. Al terminar, solo tengo que buscar la triple equis y aparecen todos los casos a modificar.
  • Crea un glosario con los lugares, criaturas, estirpes, monedas, etc. de tu mundo. Luego te vendrá muy bien para añadirlo a la novela o regalarlo a los lectores como un extra. Y te servirá como ficha de consulta para no contradecirte.

¿Sueles diseñar un worldbuilding para tu historia? ¿Crees que es importante detenerte a elaborarlo? ¿Qué aspecto te cuesta más diseñar? Cuéntamelo en los comentarios.


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Correctora, lectora profesional, filóloga, maquetadora, mentora y formadora de escritores. Además, escribo novela juvenil. Ayudo a escritores a mejorar y pulir sus textos, y a dejarlos listos para publicar. Les enseño cómo revisar sus libros y todos los secretos de la autopublicación.