En esta segunda parte del artículo sobre los elementos que toda novela debe tener, trataré el resto de puntos necesarios para que tu historia tenga una buena estructura y no se caiga como un castillo de naipes. Si no leíste la primera parte del artículo anterior pásate primero por allí para que no te pierdas nada.

7. PUNTO DE VISTA NARRATIVO

Un elemento muy importante es saber qué punto de vista es el más adecuado para contar la historia. Todo dependerá de lo que tú quieras mostrar y transmitir al lector. Vamos a verlo.

El anciano de la historia que ya te contaba en el artículo anterior, se ha caído dentro de un pozo. Esta historia podría estar narrada en primera persona. El lector sentiría la angustia del personaje mucho más de cerca. Con este punto de vista conoceríamos aspectos del anciano, como su pasado:

  • Flashbacks que él recordará de su niñez o de adulto
  • Sucesos familiares
  • El motivo por el que se encontraba en una zona radioactiva
  • Qué había pretendido acercándose tanto al pozo

No podrás explicarlo todo del personaje, pero escogiendo la primera persona verías los sucesos desde el punto de vista del anciano, sabrías cómo ve él el mundo que le rodea.

Pero ¿y si lo intentas con el punto de vista equisciente en tercera persona?

Con este punto de vista podrás entrar en la cabeza del anciano, pero también en las cabezas de su familia, amigos o conocidos, aportando otra perspectiva de la historia. No solo mostrarás al anciano, sino cómo los demás le ven a él, enriqueciendo la historia.

8. EL TONO

El tono se refiere al tono de voz que le vas a dar a cada personaje que participa en la novela, suponiendo que escojas narrar con el punto de vista equisciente. En cambio, si eliges la primera persona, deberás escoger el tono de voz del protagonista.

  • ¿El anciano es un hombre que combatió en una guerra y no ha superado la amargura de ver cadáveres por todas partes?
  • ¿Era profesor de parvularios y le encantaba enseñar?
  • ¿Era un francotirador al que le gustaba su trabajo solitario?

El tono lo establecerás en función del carácter y vivencias del pasado del protagonista, pero también del género y el público al que vaya dirigida la novela. Si es una historia de humor para un público adulto, el tono cambiará. Pero si es una novela de fantasía donde el anciano es transportado a otro mundo a través del pozo, tendrás que usar otro tipo de tono.

Una forma efectiva de entender mejor el tono es fijarte en la vida real. ¿Cómo habla la vecina de al lado? ¿Suele hablar fuerte, casi gritando? ¿O tiene una vocecita que apenas se escucha? ¿Habla en tono seco y cortante? ¿O se ríe por cualquier cosa? Esa forma de hablar irá en concordancia con su carácter y la vida que haya tenido.

9. EL CONFLICTO

Existen dos tipos de conflictos: internos y externos.

El conflicto externo es el problema que impide que el protagonista pueda continuar con su vida y alcanzar su objetivo. ¿Cuál es el conflicto en la historia del anciano? Que no puede salir del pozo. ¿Y cuál es el objetivo? Conseguir salir del pozo. Conflicto y objetivo están estrechamente relacionados, no existe el uno sin el otro.

Los conflictos internos, en cambio, son las barreras que el propio protagonista pone ante su vida. En el caso de la historia del anciano, un conflicto interno podría ser haberse discutido con su hermana y, como consecuencia, haber salido a pasear por ese campo radioactivo para demostrar que él no era un cobarde.

El conflicto debe desvelarse poco antes de empezar a escribir, como muy tarde en la segunda página. Además, debe ser un conflicto potente para que el lector quiera continuar leyendo tu historia.

Pero ese es solo el conflicto principal, ya que a lo largo de la novela aparecerán pequeños conflictos que el protagonista deberá ir resolviendo. Por ejemplo, aun sin saber nadar, el anciano debe sostenerse de alguna forma para ahorrar energías. Quizá podría encontrar grietas en la piedra que le permitieran introducir las manos para agarrarse mejor, o incluso encontrar algunas rocas salientes para apoyar los pies. Son pequeños conflictos con los que se encuentra el protagonista, y a medida que los creas debes ir solucionándolos hasta que llegue la ayuda que lo rescatará. O no.

10. AMBIENTACIÓN

Saber describir el entorno y las emociones del protagonista dará más realismo a la historia. El anciano se ha caído en un pozo, oscuro y húmedo. La hipotermia puede ser un problema si es invierno, pero también el cansancio y tragar agua de vez en cuando porque no sabe nadar. El miedo a morir puede causar una parada cardíaca, depende de la edad del protagonista, y todas estas emociones deben describirse acorde al estado de ánimo de nuestro anciano y lo que le sucede en todo momento.

11. ÉPOCA

Escoger en qué época sucede la historia también es importante. No es lo mismo el siglo XXI que principios del siglo XVIII, donde todavía no existían los teléfonos móviles. De ti depende ponérselo difícil a nuestro protagonista. Contra más difícil, más interesante será la historia que cuentas, aunque tampoco debes ponerle trampas de las que el anciano no sepa cómo salir. Si eliges una época anterior a la que vivimos hoy, y según lo que vayas a contar, tendrás que informarte e investigar el comportamiento en sociedad, la vestimenta, si había tecnología o no, y un sinfín de pequeños detalles que darán verosimilitud a la novela.

12. CLÍMAX

Y llegamos a la resolución de la historia. El clímax es el punto álgido de la novela, donde la pregunta que se ha estado haciendo el lector tendrá respuesta. ¿Se salvará el anciano o no? La solución debe estar a la misma altura que toda la angustia que le habrás hecho pasar al lector. Por arte de magia, no puedes sacar al anciano de ese pozo oscuro y ya.

Pongamos que el hombre no aguanta más, ha aceptado que va a morir y poco a poco las fuerzas de sus manos se desvanecen hasta que se deja ir.  Siente cómo se hunde, cada vez más profundo. Aguanta la respiración hasta que no puede más y cuando abre la boca como acto involuntario para respirar, roza una cuerda con la mano. Por un instante, cree que el subconsciente lo está engañando y que no es más que una mera ilusión, pero aun así se aferra a la cuerda con sus últimas fuerzas. Cuando llega arriba, tosiendo con fuerza y tiritando de frío, se da cuenta de que su nieto de ocho años es el que ha dado con él gracias al caminito de cáscaras de pipas que el anciano fue dejando mientras se alejaba de casa después de discutir con su hija y decirle cosas horribles, incluso que sus nietos no querían al abuelo.

¿Tienes en cuenta todos los elementos básicos que hay que tener presentes para construir tu novela? ¿Cómo lo haces tú? Cuéntamelo en los comentarios y así compartimos impresiones.



Créditos de las imágenes:
-Flor por klimkin
-Fuego y agua por thommas68
-Desesperación por geralt
-Templo por nonbirinonko

The following two tabs change content below.

Yolanda Brunés

Recojo retales de la vida y los pego, corto y convino para crear historias de fantasía. Hacer soñar al mundo es mi misión, mi destino. Leer literatura me acerca a las estrellas que quiero alcanzar, me libera, emociona y enseña. Evoluciono con cada situación, el pasado siempre es un maestro y las caídas sirven para alzarme de nuevo.