Si le preguntas a cualquier escritor cómo corregir una novela, seguro que te dará un método diferente al de otro compañero. No te miento. No tienes nada más que ver este artículo en el que quince escritores te contaron cómo afrontan la fase de corrección de sus novelas.

Aunque cada cual tenga sus trucos, hay aspectos comunes y pasos que no deberías dejar de lado. Llevándolos a cabo encontrarás el método que te funcione y te evitarás perder mucho tiempo con una corrección interminable. En vez de odiar este proceso imprescindible, llegará a ser tan gratificante como escribir. Y voy a contarte cómo puedes conseguirlo.

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PASOS PREVIOS

Seguramente tengas un ritual para escribir. Si no es así y todavía tienes bloqueos, seguro que poco a poco encontrarás lo que te funciona para entrar de lleno en ese mundo que has creado y motivarte. Pero nunca releas durante el tiempo de escritura, porque perderás toda la fluidez. Localizar errores de lo que vas escribiendo hará que te bloquees y pierdas el hilo. Si tienes claro que la corrección o revisión de la novela la harás después, cuando termines, escribirás mucho más feliz.

Es muy importante que tengas en cuenta que la fase de revisión no es algo que se puede evitar. No basta con escribir una novela sin parar durante algunos meses y subirla a Amazon tal cual. Tu borrador necesita que le den una vuelta antes de ponerlo en manos de los lectores, incluso de los lectores cero. Supongo que te interesa escribir algo que guste, de calidad y que no esté en los primeros puestos de la lista de «libros con una estrella», ¿verdad?

MENTALIDAD REVISORA

Para poder adentrarse en la fase de corrección y mejora de tu novela, lo más importante es que vayas con la idea de que vas a disfrutar de tu obra y la vas a pulir para mejorarla. No pienses que es algo tedioso, sino un momento diferente y necesario que forma parte de tu labor como escritor. Este cambio de mentalidad hará que mejore el resultado y te enfrentarás a este proceso con energía y ganas.

Nada más terminar tu manuscrito, no vayas de lleno a corregirlo. Déjalo reposar al menos un par de semanas. Te has metido tanto en el libro que no verás los errores hasta que no tomes un poco de distancia.

En esos momentos de reposo, a veces te surgen ideas nuevas que podrían ayudarte a mejorar escenas o a realizar posibles cambios. Ve apuntando cada una de esas ideas para que no se te olviden y haz los cambios después, cuando empieces la revisión. Va bien apuntar en libretas o en Evernote, para que nada se pierda.

tomar notas

EL MÉTODO

Ya te dije al principio que no hay un método establecido para corregir y que tendrás que encontrar el tuyo, el que te funcione. Hasta que lo hagas, tal vez te interese conocer algunos pasos comunes con los que puedes empezar a trabajar:

1. Lee la novela como si fuera la primera vez

Te toca actuar.

Sin saltarte el paso previo de dejarla reposar, lee tu novela como si acabaras de comprarla. Es más, imprímela o cárgala en tu lector de ebooks en vez de leerla en el ordenador. La lectura será más relajada. ¡Eres un lector entusiasta con una novela nueva!

Durante esa fase, no cambies nada. Anota las dudas que te surjan, los aspectos que quieras mejorar, las escenas flojas, etc. Apúntalo todo todo. Si la tienes impresa, puedes ir anotando en los márgenes de la página o por detrás.

No leas por leer, no leas si estás muy cansado o si te mueres de sueño. Es mejor que te concentres a la vez que disfrutas de ese libro «desconocido» que ha caído en tus manos.

2. Primeros cambios en el manuscrito

Ahora es cuando puedes dejar de actuar y ser otra vez tú: la persona que ha escrito esa novela que necesita cambios. Es el momento de mejorar todo lo que has visto en la lectura anterior y no te ha convencido. Ojo, no digo que vayas a la caza y captura de fallos ortográficos, tildes, verbos, etc. No. En este paso solo te interesa la historia.

Si te has encontrado con diálogos que no te convencen, si hay escenas aburridas, si algunos personajes no actúan según su personalidad, si hay incoherencias, si faltan datos, si la información se presenta de manera correcta o no, si quedan cabos sueltos, si has usado un narrador que no es, si… Si tienes todos esos fallos y algunos más, es el momento de retocar, reescribir y mejorar escenas.

También de usar las tijeras. No sufras por trasquilar tu novela. La mayoría de las veces hace falta… Ay, ay, ya lo estoy viendo… te estás agobiando solo de pensarlo. Bueno, vale, se te permite guardar las escenas que has eliminado. Si tienen buena calidad o aportan algo, a lo mejor les interesan a tus futuros lectores.

tijeras

Si haces cambios, revisa que todo tenga coherencia con el resto. Sería grave si, por ejemplo, das por sabida una información que aún no se conoce en ese momento de la historia y estropeas la sorpresa antes de tiempo. Ten cuidado. Mucho cuidado con los cambios.

Para estos aspectos es bueno que cuentes con la ayuda de lectores cero que te den su opinión sobre tu novela, pero cuando ya hayas hecho todas las modificaciones en el argumento.

3. Presta atención al resto de fallos

Una vez que la historia está a tu gusto, que has contado todo lo que querías y como querías, es el momento de detectar otro tipo de errores frecuentes: tiempos verbales, coletillas, adverbios terminados en -mente, repeticiones, gerundio de posterioridad, faltas de ortografía, tildes, guiones de diálogo, abuso de adjetivos…

Para localizar todos estos fallos es mejor hacerlo en varias lecturas y al menos una de ellas, tal vez la última, debería de ser en voz alta. La lectura será más lenta y te permitirá ver los errores. Si no te gusta leer en voz alta o te cansa, siempre puedes usar unos de esos programas o aplicaciones que leen por ti y tú solo tienes que pararte a escuchar.

Antes de empezar, anota una lista de fallos que vas a tener en cuenta o que son más frecuentes y no los busques todos a la vez. Sé  que hay muchos, pero tal vez te ayude a centrarte en los más relevantes leer los artículos de corrección del blog. Incluso puedes apuntarte al curso gratuito de corrección, que te ayudará en todo este proceso con mucho más detalle. A ver, los dos lo sabemos: no habrá nada como la mano de un/a corrector/a profesional, pero tú también puedes hacer muchas mejoras con tu novela.

Evita detectar errores cuando has leído largo rato o estás cansado. Se te pasarán muchos más de los que crees. Ponte un tiempo de corrección controlado, por ejemplo, con Forest o cualquier otra aplicación del estilo. Date un tiempo coherente, como una hora, y su merecido descanso posterior. Luego puedes seguir.

Ten en cuenta que esto es un proceso de aprendizaje también para ti. Mientras más conocimientos tengas y mejor conozcas las reglas, más fácil será aplicarlas a futuras novelas.

TU MÉTODO

Después de todo lo que te he explicado, tal vez te hayan surgido ideas sobre un posible método para enfrentarte a la fase de revisión de tu novela. Espero que así sea y que se vaya puliendo con la práctica.

Lo más importante que tienes que saber es cuándo parar. Una corrección no es eterna. Aunque hayas revisado el libro mil veces, si vuelves a leer, sobre todo después de un tiempo, seguirás encontrando una manera mejor de expresar lo que has escrito. Es inevitable.

No puedes cambiar tu novela eternamente. Tampoco es algo bueno para ti. Es importante que se vea tu evolución en la escritura desde los primeros libros en adelante. Te hará consciente de que tu esfuerzo ha valido la pena, que se notan tus ganas de aprender, tu práctica en la escritura y que has madurado como escritor.

 

¿Qué te ha parecido esta forma de corregir una novela? ¿Tienes ya un método para la fase de revisión? Cuéntamelo en los comentarios.


 

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Correctora, filóloga y escritora de fantasía juvenil. Ayudo a escritores tanto de ficción como de no ficción a mejorar y pulir sus textos, y a dejarlos listos para publicar. Les enseño cómo revisar sus libros y todos los secretos de la autopublicación.