Muchos autores dan por finalizado el proceso de escritura cuando terminan el primer borrador de su novela. No tienen en cuenta que solo es el principio y que hay que seguir diferentes pasos posteriores. Uno de ellos es autocorregir tu libro.

No se trata de mandárselo a los lectores beta o a un corrector profesional. Me refiero a dedicarle un tiempo a revisar tu propia novela.

Este proceso es necesario y tiene una serie de fases, como te explico en el curso gratuito Aprende a corregir tu novela.

En este artículo he querido centrarme en los errores que se producen durante el proceso de autocorrección. Conocerlos te ayudará a ser más eficiente, obtener un buen resultado y escribir mejores novelas.

1 LAS PRISAS

Ya sabes que las prisas nunca son buenas, más cuando se trata de crear algo. Muchos autores terminan el libro que han estado años escribiendo y les surgen unas prisas enormes por publicarlo, a veces de cualquier manera.

Si has destinado gran parte de tu tiempo a escribir la novela y es algo importante e ilusionante para ti, ¿por qué tener tanta prisa al final?

En el mundo de la escritura es fundamental armarse de paciencia, y no solo porque escribir es un proceso lento, sino por las listas de espera de profesionales (corrección, maquetas, portadas…), lecturas beta, respuestas de editoriales, etc.

La paciencia es tu mejor aliada.

2 NO DEJAR REPOSAR

Como correctora, muchos de los mensajes que encuentro en mi bandeja de entrada son del tipo: dentro de un mes termino de escribir mi novela y voy a enviártela para que me la corrijas.

Cuando leo esto, pienso que es un gran error por parte del autor. Suelo responder que deje reposar la novela antes de darla por terminada y corregirla.

¿Por qué debe reposar un libro recién escrito?

Cuando estás muy metido en la novela, no te das cuenta de los errores que contiene. Y no me refiero solo a la redacción, sino a nivel de historia, estructura, argumento, personajes, etc.

Si te apartas de la novela durante un tiempo (mínimo un mes), sueles verla con otros ojos. Captas errores que antes no viste, te das cuenta de escenas flojas, diálogos mejorables, etc. Y lo lógico es que quieras modificarlo todo. Si el libro está corregido profesionalmente, o incluso publicado, hacer estos cambios será más difícil.

3 NO REVISAR TRAS ESCRIBIR

Si no dejar reposar el libro es un error, no tomarte un tiempo para releerlo y revisarlo lo es aún más.

Algunos autores creen que no hace falta, que ya lo hará un corrector profesional o la editorial.

¿Por qué esta opinión es errónea?

Una editorial valorará el libro que le acaba de llegar y, si encuentran fallos nada más empezar, le costará aceptarlo, por muy buena que sea la historia. Si vas a autopublicar, la corrección profesional debe realizarse sobre un texto más o menos definitivo, con el que el autor se sienta satisfecho.

En todos los libros se cuela algún error o hay fallos, es normal. Pero si haces un trabajo previo de reposo y maduración de la obra, de enviar a lectores cero (amigos o profesionales), etc. el problema será mucho menor.

Y recuerda que un corrector suele trabajar en la redacción, no en la estructura del libro (a no ser que lo solicites).

Por eso, si no autocorriges tu novela y la envías a revisar de inmediato, a editoriales o la publicas, puedes encontrarte con estos problemas:

  • Como ha reposado mientras se corregía o esperabas respuesta, al leerla de nuevo encuentras errores importantes y quieres reescribir buena parte.
  • Doble gasto si te tienen que corregir de nuevo lo modificado.
  • Retraso en la publicación de la obra.
  • Mala impresión del lector y críticas negativas si ya has publicado con errores.

Todo esto podría haberse evitado con un proceso de reposo + autocorrección previos.

4 ABORDARLO TODO DE GOLPE

El proceso de autocorrección de tu novela necesita una serie de pasos. Te hablo sobre ellos en este artículo y profundizo más en el curso que te recomendé al comienzo.

Resumidamente, si buscas errores de estructura y de estilo a la vez, podrías agobiarte o podrían escaparse fallos. Por eso es mejor corregir tu libro por capas, es decir, por bloques de contenido y en varias lecturas con sus modificaciones correspondientes: una primera lectura solo para la historia, otra para mejorar la redacción, otra para errores de estilo, otra para errores ortográficos, etc.

5 APEGARSE A LA NOVELA

Es habitual ver nuestra novela como ese bebé que hemos creado y que no queremos que nadie cambie, toque, critique ni nada de nada. El problema es que, si vas a publicarla, la novela pertenecerá a los lectores, y ellos podrán valorarla como consideren, muchas veces sin miramientos.

Por eso es buena idea dejarse aconsejar por personas que tienen más experiencia o conocimientos, sobre todo si estás empezando. Y dedicarle un tiempo a mejorar la historia o la redacción.

Te servirá como aprendizaje para este libro y para posteriores, y evolucionarás como escritor. Permítete aprender.

6 NO LEER EN VOZ ALTA

Leer un libro en voz alta te ayuda a encontrar muchos fallos en escenas flojas, diálogos sosos, falta de sentimiento…, pero también en cómo están construidas las frases y si algo no suena bien.

Puedes leerlo tú o bien usar un programa de dictado. Y te recomiendo hacerlo al final, cuando tengas el libro más o menos terminado tras las revisiones.

Otra buena idea es imprimir la novela, ya sea en papel, o bien pedir una copia de prueba si vas a subir el libro a Amazon. Sentarte y leer tu novela en papel te ayuda a localizar muchos errores que se pasan en el ordenador.

7 NO PARAR DE REVISAR

Hay un momento en que debes parar, decirte STOP y zanjar la novela. ¿Habrá fallos? Seguro. Todas las novelas los tienen. Pero piensa que la persona que escribió esta historia eras tú en una etapa determinada de tu vida.

En mi trabajo me encuentro a autores que releen el libro montones de veces, le hacen cambios y me lo devuelven para corregir una y otra vez, sin dar por finalizada nunca la revisión.

La revisión de un libro no puede ser eterna. En algún momento hay que soltarlo y dejar que vuele libre.

¿Te has encontrado con alguno de estos problemas al corregir un libro? ¿Cuál te cuesta más evitar? ¿Has experimentado algún otro? Cuéntamelo en los comentarios

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Correctora, lectora profesional, filóloga, maquetadora, mentora y formadora de escritores. Además, escribo novela juvenil. Ayudo a escritores a mejorar y pulir sus textos, y a dejarlos listos para publicar. Les enseño cómo revisar sus libros y todos los secretos de la autopublicación.