Cada escritor tiene un estilo de escritura. Ninguno es mejor o peor, depende más de gustos y afinidades. Seguro que hay escritores a los que no soportas leer y que mucha gente adora. Incluso te preguntas cómo puede ser que les guste algo así cuando tú no pudiste pasar del primer capítulo.

Encontrar tu estilo puede ser todo un reto, sobre todo cuando estás empezando. Consiste en usar una voz y una forma de expresarte que sean diferentes al resto, pero también con las que te sientas a gusto y disfrutes escribiendo. Definir tu estilo te hará ganar en seguridad a la hora de trabajar en tus textos y hará que sean más creíbles.

¿Cómo consigues encontrar tu estilo? En este artículo te dejo algunos consejos que espero que te ayuden, si es que estás empezando, tienes dudas sobre cuál debería ser tu forma de escribir o la que usas no te convence.

1. IDENTIFICA TU MANERA DE EXPRESARTE

Fíjate en cómo sueles expresarte por escrito. ¿Eres formal o informal?, ¿usas siempre el mismo tipo de vocabulario?, ¿qué muletillas tiendes a introducir?, ¿usas paréntesis?, ¿frases cortas o largas?, ¿escribes en pasiva?, ¿párrafos cortos o largos?…

Captar estos detalles hará que seas más consciente de tu estilo particular de escritura. Ya tienes una base sobre la que practicar y que potenciar, incluso que cambiar. Con el tiempo, solo quedará pulirlo, descartar y librarte de malos hábitos, como el uso indiscriminado del gerundio, de adverbios terminados en -mente o de conectores, entre otros muchos. Pero no te preocupes, que eso será más adelante.

2. APRENDE DE OTROS

Lee a otros autores, sobre todo los que más te gustan. Además de servirte de inspiración para escribir, puede ayudarte a potenciar tu estilo de escritura. Tal vez encuentres una forma de narrar que te guste y vaya contigo. Prueba a emularlo a ver qué pasa. Expresarte como las personas que admiras te ayudará a ir ganando en seguridad y a ir puliendo tu forma de escribir. Eso sí, hazlo durante un tiempo, hasta que tu escritura y tu estilo se afiancen. No copies eternamente o nunca serás tú.

Y nunca te compares con otros. Puedes admirar a otros escritores, pero piensa que tú eres único, que tienes una forma de contar historias como nadie y que tendrás también una evolución. Compararse solo hará que surja el bloqueo y que nunca estés satisfecho con el resultado.

3. ELIGE UN TIEMPO VERBAL

Empieza por elegir un tiempo verbal con el que contarás la historia. Los más usuales son presente y pasado, sobre todo este último. Aunque, claro, depende de tus gustos. Prueba a ver cuál prefieres, cómo se te da mejor contar las cosas.

Eso sí, si empiezas con uno, no saltes al otro sin razón aparente. Esfuérzate por mantenerlo y, sobre todo, evita la pasiva.

4. ELIGE UN NARRADOR

Toda historia necesita un narrador, es una pieza fundamental. Y también es algo que genera problemas a muchos escritores.

Hay diferentes tipos de narradores, pero los más usuales son primera persona, equisciente y omnisciente. Te recomiendo echarle un vistazo a este artículo para saber más sobre el tema.

Para jugar con la creatividad, puedes probar a escribir una escena con diferentes narradores hasta ver con cuál te sientes más cómodo.

Lo usual es que, una vez que se tiene la historia en mente, se piense desde qué punto de vista se quiere contar. Como se trata de encontrar tu estilo, te sugiero que no te agobies con esos detalles y solo pruebes a ver qué tal va. Y no temas descartar opciones. Si algo no funciona, no lo fuerces, al menos no al inicio.

Por ejemplo, por mucho que tus autores favoritos escriban en primera persona, si a ti no te sale, no te sale. Tal vez se te dé mucho mejor el narrador equisciente. Quién sabe. Si no lo pruebas, nunca lo averiguarás.

5. PARA QUIÉN ESCRIBES

Tendrás que adaptarte a una forma de escribir según tus lectores y el género que tengas en mente. Por ejemplo, no usarás el mismo tono ni los mismos temas si escribes para niños que para adultos. Ponte unos límites en ese aspecto y ten en cuenta qué quieres incluir y qué no: descripciones largas, diálogos extensos, lenguaje sencillo, prosa poética…

Eso sí, escribe según tus preferencias. Lo que te apetezca y te haga sentir.

¿Qué tipo de libro te gustaría escribir? Tal vez te gusten las historias románticas, adentrarte en una época, resolver asesinatos o viajar en naves espaciales. No importa lo que digan los demás ni lo que más se venda o se lleve. Escribe lo que te guste a ti.

6. NO TE CENSURES

Si has elegido esa opción, llegará un momento en que te canses de escribir por imitación o de pensar en cómo explicaría algo un determinado autor. Será cuando aparezca tu propia voz. Ahí es cuando hay que dar rienda suelta a la imaginación y dejarse llevar.

Prueba a contar las cosas a tu manera y nunca te censures. Si quieres tratar un tema, hazlo; si quieres expresarte de una forma, hazlo también. Es la única manera de dar con lo que a ti te funciona. Que se escriba no quiere decir que vaya a publicarse.

Así descubrirás qué es lo que se te da mejor y en qué tienes que mejorar. Por ejemplo, puede que lo tuyo sea escribir diálogos realistas, pero a la hora de describir te bloquees.

7. UTILIZA TUS VIVENCIAS

Muchas veces no sabes cómo empezar a contar algo si empiezas desde cero. La imaginación no consigue adentrarte en ese mundo que estás creando, sobre todo por falta de práctica. Prueba a ahondar en tus recuerdos.

Tus vivencias y la forma en que las cuentas harán que aparezca tu voz, porque nadie ha vivido esas situaciones como tú. Piensa solo en el entusiasmo con que puedes llegar a contar a tus amigos algo bueno que te ha pasado.

Elige una situación del pasado: fuiste a un campamento de verano, cuando te sacaste el carné de conducir, comiste con tus amigos en un restaurante, tu primer beso, ibas al colegio o al instituto, tu primer enamoramiento, tu primer rechazo, una pelea con alguien, te bañaste desnudo en un lago, etc.
Ahora, sácale el máximo jugo con preguntas como: ¿qué hice?, ¿qué sentí?, ¿qué aprendí?…

No se trata de contar tu vida, sino de aprovechar que viviste una experiencia similar a la que quieres contar, pero aplicándola a tu historia. Esto hará que sea más realista y el lector lo captará como algo más creíble. A la vez, te resultará más sencillo de escribir.

8. ESTÁS EMPEZANDO

Escribe siendo consciente de que los primeros escritos son solo una prueba, un aprendizaje. La escritura es igual que cualquier otra habilidad. Seguro que los primeros intentos de cualquier experto en el piano, patinaje o baloncesto no fueron perfectos. Con la práctica irás mejorando y dominando ese estilo hasta hacerlo tuyo, y te resultará mucho más fácil escribir libros.

No te rindas y no pretendas escribir la novela del año nada más empezar. Incluso acepta que tu estilo puede sufrir modificaciones y mejorará conforme practiques y aprendas. Forma parte de tu evolución natural.

Si tienes que repetir una escena varias veces hasta dar con lo que quieres, si alguien te hace una mala crítica o si descubres que algo que pensaste que estaba bien planteado no lo estaba, no te agobies. Ya mejorarás. Así que nunca tires la toalla y sigue escribiendo.

9. TEN PACIENCIA

Piensa que encontrar tu estilo y escribirlo de manera fluida puede que te lleve un tiempo. No es algo que surge de repente, como por arte de magia. Se va formando por la experiencia y por lo que aprendes, y se queda grabado en el subconsciente. Puede que llegue un momento en que algo haga clic en tu cabeza y tengas la necesidad de expresarte a tu manera, pero será por todo el trabajo que llevas detrás.

Así que, no desesperes y practica. Ninguna de las horas que has empleado en la escritura, ya sea para jugar, probar, descartar, etc., se ha desperdiciado, aunque a veces te dé esa sensación.


Encontrar tu estilo de escritura puede llevarte tiempo de práctica y constancia. Nadie te dijo que no tendrías que hacer esfuerzos. Pero piensa en lo gratificante que es dedicar tu tiempo a algo que te gusta y ver que ese esfuerzo tiene su recompensa.

Mientras más confianza tengas en ti y en tu forma de escribir, más lo captarán los lectores, y tus historias serán inolvidables.

¿Has encontrado ya tu estilo de escritura? ¿Estás buscándolo todavía? ¿Te cuesta encontrarlo? Cuéntamelo en los comentarios


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Correctora, lectora profesional, filóloga y escritora de fantasía juvenil. Ayudo a escritores tanto de ficción como de no ficción a mejorar y pulir sus textos, y a dejarlos listos para publicar. Les enseño cómo revisar sus libros y todos los secretos de la autopublicación.