Uno de los mayores problemas que surgen a la hora de escribir tienen que ver con las dudas sobre puntuación. Cuando queremos expresar algo, no siempre sabemos dónde colocar ciertos signos; y algunos contextos pueden llegar a no entenderse o provocar dobles sentidos. Eso también puede llevar a bloqueos. El no tener claro cómo expresarnos y darles vueltas a las diferentes opciones puede romper tu creatividad.

En este artículo voy a resolver algunos errores habituales que encuentro en los libros que corrijo. Te explicaré la forma correcta de usarlos para que los tengas en cuenta en tu escritura diaria.

1. ORDEN DE LAS FRASES

Lo usual es escribir el orden natural de sujeto + verbo + complementos, pero, en ocasiones, necesitamos invertir ciertos complementos para darle un aire literario al texto o por variar. Es el caso de los complementos circunstanciales simples o en oración subordinada. Aportan información extra al verbo, como el lugar, el tiempo, la compañía, etc.

Si dicho complemento sigue el orden natural, no llevaría coma y se escribiría seguido:

Me mudé de casa cuando cumplí veinte años.

En cambio, si el complemento («cuando cumplí veinte años») se antepone, sí debe incluir la coma. A no se que sea breve (ej. si vas voy).

Cuando cumplí veinte años, me mudé de casa.

Con mi familia, me fui de vacaciones.

En aquella zona de parque, se respiraba paz.

Si vienes conmigo de compras, te regalaré algo.

Esto ocurre también con las preguntas e interrogaciones. Si el complemento se antepone, se escribe fuera de los signos y llevaría coma:

¿Por quién pregunto cuando lo llame? / Cuando lo llame, ¿por quién pregunto?

¿Qué hacemos si no quiere venir? / Si no quiere venir, ¿qué hacemos?

Como ves, todo depende de la posición.

2. PALABRAS REPETIDAS

Cuando se repite una palabra que se acaba de mencionar, lo usual es separarla con una coma. Esta opción se suele utilizar para añadir una explicación o una información extra sobre dicha palabra.

Compró el mejor caballo del mercado, caballo que lo llevó a recorrer el mundo.

Ahora bien, no se usa coma cuando repetimos palabras para dar énfasis:

Me gusta la cerveza bien bien fría

Tenía el pelo muy muy rubio.

Me encanta el chocolate chocolate.

3. TAN / TANTO / TAL … QUE

En estas estructuras solemos fallar a menudo. Parece que la lectura nos pide añadir una pausa, igual que ocurre cuando escribimos sujetos muy largos y los separamos del predicado. Esto se debe a que la pausa la hacemos al hablar; pero es un error introducir una coma en estos casos.

Estaba tan cansado del trabajo que se acostó sin cenar.

Estaba tan cansado del trabajo, que se acostó sin cenar. X

Tiene tantos fallos en la novela que no hay quien la lea.

Tiene tantos fallos en la novela, que no hay quien la lea. X

4. CONECTORES + FRASES LARGAS

En narrativa, siempre hemos dicho que los conectores (pero, aunque, así que, porque, sin embargo, etc.) deben evitarse dentro de lo posible, pero, a veces, es necesario incluirlos; sobre todo, los simples. Lo usual es añadir una coma antes del conector. La RAE recomienda usar el punto y coma para separar frases extensas.

Se había mudado a una ciudad enorme muy distinta al pueblo donde había vivido durante su infancia; pero no tardó en encontrar nuevas amistades que le hicieron el cambio más llevadero.

Así, con estas frases largas interrumpidas evitamos que el lector se pierda. Es algo que suele ocurrir cuando nos extendemos, sobre todo a la hora de encadenar subordinadas.

5. LAS COMILLAS

Puntuar cuando usamos comillas puede ser todo un reto a veces, sobre todo si no tenemos claro si los signos van antes o después. Igual que con los paréntesis, cuando usamos comillas, los signos de puntuación se escriben tras la de cierre.

«Lo voy a conseguir».

«Lo voy a conseguir», pensé

«Lo voy a conseguir», se dijo la chica.

Recuerda que tras signos de interrogación y exclamación nunca se añade punto. Sin embargo, si usamos comillas y dentro hay una exclamativa o interrogativa, debemos incluir el punto después de las comillas de cierre.

«¡Lo voy a conseguir!».

«¿Lo voy a conseguir?».

Para más información sobre cómo usar las comillas con los pensamientos de los personajes y las diferentes formas de puntuarlas, te recomiendo leer este artículo.

6. TARTAMUDEOS Y VACILACIONES

En ocasiones queremos mostrar en el diálogo que un personaje tartamudea. Tal vez encuentres libros donde se refleje con los puntos suspensivos, que era lo habitual antes de que la RAE recomendara el uso del guion:

—P-pues no lo s-sé, majestad.

Si queremos añadir vacilaciones, es mejor usar los puntos suspensivos.

—Pues… pues no lo sé, majestad.

7. PERO + PREGUNTA O EXCLAMACIÓN

Es usual confundirse a la hora de escribir la estructura con «pero», muy habitual en diálogo:

—Pero ¿qué dices?

—Pero, ¿qué dices? X

Lo correcto es escribirla sin coma, siempre que dejemos el «pero» fuera de los signos. También se puede añadir entre ellos. Ambas opciones serían correctas:

Pero ¡esto es intolerable!

¡Pero esto es intolerable!

Pero ¿cómo voy a contárselo?

¿Pero cómo voy a contárselo?

Espero que el artículo haya resuelto ciertas dudas sobre puntuación. Si hay alguna que te preocupa o te gustaría que explicara, déjame un comentario y hablaré sobre ella en próximos artículos. ¿Sueles cometer estos errores? ¿Cuál se te pasa siempre?


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Correctora, lectora profesional, filóloga y escritora de fantasía juvenil. Ayudo a escritores tanto de ficción como de no ficción a mejorar y pulir sus textos, y a dejarlos listos para publicar. Les enseño cómo revisar sus libros y todos los secretos de la autopublicación.