Crear personajes más reales es todo un reto para cualquier escritor. Deseamos que nuestros personajes dejen huella, que los lectores los vean como si fueran de carne y hueso.

Trabajar en los personajes es algo amplio y hay muchos aspectos a tratar, pero uno de ellos son los gestos que los caracterizan. Igual que cualquier persona que te rodea, un personaje debe tener una serie de rasgos que lo hagan más real.

En este artículo te voy a hablar de los gestos y de la importancia que tienen. Cuántas veces hay que mencionarlos en el libro, el significado de algunos de ellos, cómo mostrar emociones, qué delata a un mentiroso o cómo representarlo en gestos, entre otros detalles. Espero que te ayude en la creación de tus personajes.

POR QUÉ USAR GESTOS

Hay muchos motivos por los que podemos usar gestos, pero te dejo algunos de los que considero más relevantes en narrativa:

  1. Los gestos hacen que el personaje sea más creíble, más real. A fin de cuentas, todos usamos los gestos a diario.
  2. Nos ayudan a diferenciar a un personaje del resto. La mejor manera de desarrollarlo es con la forma de expresarse y su comportamiento, pero los gestos consiguen darle ciertos matices al personaje. Y así no usamos siempre los mismos recursos que todos.
  3. Aporta códigos en relación con otros personajes, ya sea para mostrar su grado de confianza o su antipatía, por ejemplo. También la complicidad que hay entre ellos.
  4. Enriquece la narración. Ayuda a mostrar más y contar menos. La narración es más visual.
  5. El lector puede leer entre líneas, no se lo das todo de manera sencilla.

TIPOS DE GESTOS

En este apartado, voy a realizar una clasificación de los gestos según su función. Los dividiré por temáticas para facilitar la comprensión:

1. EMOCIONES

Hay muchas formas de presentar las emociones con gestos. Por supuesto, hay muchas más, pero estos son solo algunos ejemplos que pueden servirte de guía:

  • Intranquilidad, nerviosismo: mover el pie, tamborilear o dar golpes con los dedos, removerse en el asiento, cambiar el peso de un pie a otro, morderse las uñas, mirar alrededor de manera desconfiada, rasparse una uña con otra, mordisquearse el interior del carrillo o labios.
  • Aburrimiento: bostezar, caída de párpados, mirar algo (hora, teléfono, etc.), resoplar, aguantarse la barbilla con la mano.
  • Atracción física, enamoramiento: fijar la mirada, mirada penetrante o intensa, parpadear, ponerse colorado/a, tocarse el pelo, humedecerse los labios, mirar de arriba abajo al otro, quedarse hipnotizado, guiño.
  • Miedo: paralización, ojos muy abiertos, temblor, clavarse las uñas en las palmas, morderse los labios, balancearse, taparse la boca.
  • Tristeza: agachar la cabeza, poner la barbilla hacia abajo, hundir los hombros, arquear la espalda, arrugar y bajar las cejas, apretar los dientes, taparse la cara con las manos o brazos, sentarse en el suelo con rodillas flexionadas, agarrarse las rodillas.
  • Ira, enfado: apretar puños, apretar dientes, enseñar los dientes, fulminar con la mirada, fruncir el ceño, rechinar los dientes, crispar las manos, elevar los hombros, ponerse rojo, abrir las fosas nasales y aspirar fuerte, brazos en jarras, levantar la barbilla amenazante, echar el cuerpo hacia adelante, mover el dedo índice de manera acusadora, mandar a callar con el dedo en los labios.
  • Timidez, vergüenza: mirar de lado, agachar un poco la cabeza, evitar el contacto visual al hablar, tocar o agarrar algo (ropa, dedos, pulsera, bolso, etc.), mirar los pies y moverlos, taparse la boca.
  • Incredulidad: arquear las cejas, abrir los ojos, dejar la boca entreabierta, frotarse la barbilla, tocarse la oreja.
  • Disgusto: arrugar la nariz, desviar la mirada, gesto de repugnancia, taparse la boca.

2. RELACIONES

La forma de relacionarnos es muy diversa y es algo extenso, pero hay diferentes componentes que ayudan a establecer ciertas jerarquías, formas de escuchar, saludar… También depende del ambiente en que se encuentren los personajes, el tipo de sociedad, carácter, etc.

  • Jerarquías: puedes usar los gestos para mostrar jerarquías entre personajes. Cuando uno es o se siente superior a otro, suele levantar la barbilla al hablar, incluso mirar por encima del hombro. También puede mirar de lado y un poco hacia arriba. Los apretones de manos suelen ser fuertes. No suele cruzar los brazos y sostiene la mirada. Puede meterse las manos en los bolsillos. El que es o se siente inferior suele desviar la mirada y realizar rápido las interacciones como apretones de manos, conversaciones, etc. Así evita estar mucho tiempo frente a esa persona que le hace sentir incómodo, intimidado o amenazado.
  • Conversación relajada: apoyarse en la mesa sentado e inclinar el cuerpo hacia adelante es para mostrar que se presta atención. También recoger la cara con ambas manos y mirar a la otra persona, mantener el contacto visual. El otro personaje puede echarse hacia atrás en posición relajada o también hacia adelante si la conversación es íntima. Si cruzan los tobillos o las piernas estando sentados indican que se sienten a gusto, que hay confianza.
  • Charla/situación incómoda: depende del carácter del personaje y de la jerarquía. Cruzar los brazos, gesto serio, mirada penetrante, levantar un poco o mucho la barbilla, avanzar o sacar pecho, por ejemplo, si es agresiva. En cambio, si no se quiere hablar con alguien, se evitará el contacto visual, se mirará algo (el móvil, el reloj, los pies, etc.), carraspeo.
  • Pedir calma: para calmar a otros, sobre todo un gran número de personas que hablan, se pueden hacer gestos con las palmas hacia abajo o dar varias palmadas.
  • Huida (de conversación, situación): cuando alguien quiere marcharse suele inclinarse hacia adelante, apoyar las manos en los reposabrazos o en las piernas mientras está sentado, como si fuera a levantarse. Al estar de pie, suele girar un poco el cuerpo, alejándose de la persona con la que habla, aunque sin darle la espalda por completo. Indica que está deseando irse.
  • Saludos: elevación de las cejas, apretones de manos (puedes recalcar la intensidad según la posición del personaje o su forma de ser), palmadas en la espalda, agarrar el antebrazo, gesto cómplice (particular de los personajes y creado por ellos), chocar manos, chocar puños, abrazo, dos besos, etc.
  • Burla: carcajada, sacar la lengua, chasquear la lengua, elevar las cejas, risa contenida, morderse los labios, señalar con el dedo.
  • Amistad: cualquier gesto que refleje complicidad entre personajes es bienvenido. Ya sea miradas, con las cejas, guiños, medias sonrisas, levantar el pulgar, gesto de victoria, etc. Puedes adaptarlos al contexto y a la escena que estés desarrollando.

3. MENTIRAS

Dicen que se atrapa a un mentiroso antes que a un cojo. Voy a centrarme en los rasgos de alguien que miente de manera aleatoria y no en un mentiroso compulsivo o alguien que domina la mentira. Este personaje tendría en cuenta no cometer estos fallos, por supuesto, porque es algo que controla.

Aquí te dejo algunas ideas sobre los gestos de alguien que miente para que puedas potenciar su actitud:

  • No reaccionar a tiempo. Cuando una respuesta tarda en llegar, lo más seguro es que la persona esté mintiendo o no diga lo que realmente piensa sobre la pregunta que le han hecho. Por ejemplo, un personaje le pregunta a otro si le gusta su regalo o le queda bien el vestido que lleva. El otro piensa que no, pero que no quiere decírselo por miedo a hacerle daño. Así que responde que sí. Al tardar en responder, no está siendo sincero.
  • Sonrisa falsa: cuando alguien sonríe de verdad, porque es feliz y lo siente, le cambia el gesto de la cara. Cuando la sonrisa es falsa, solo se mueven los labios, pero el gesto no se le refleja en los ojos o el rostro.
  • Contacto visual: los mentirosos, también según la personalidad y lo acostumbrados que estén a mentir, suelen desviar la mirada al decir la mentira. Dicen que al mirar hacia arriba a la izquierda estás inventando algo, tu mente está creando en vez de recordando. De hecho, es un recurso que se suele usar habitualmente en interrogatorios policiales y similar.
  • Espacio: los mentirosos suelen guardar más las distancias, retroceder o generar espacio entre ellos. Es su manera de demostrar que no se sienten a gusto. No están relajados.
  • Incomodidad: se suelen sentir incómodos, sobre todo con los silencios o si los cuestionan. Se tocan la cara, se rascan, etc.

4. ENFRENTAMIENTOS

Hay muchos tipos de enfrentamientos y también de niveles entre ellos. Aquí te dejo algunos gestos que pueden ayudarte a enriquecer discusiones o enfrentamientos de ese tipo, incluso con agresión incluida. Muchos de estos gestos ayudan a reflejar una agresión a punto de realizarse. Algunos de ellos son similares a la emoción de ira:

Levantar el puño y sacudirlo al hablar, poner los brazos en jarras, abrir las piernas, separar los codos, levantar la barbilla, respiración agitada, apuntar con el dedo, romper objetos alrededor, mirada desencajada, cerrar los puños, apretar los labios o los dientes, tensar las manos en forma de garra, abrir la boca, enseñar los dientes, apuntar con un arma, amenazar con puño, amenazar con puño mientras se muerde la lengua, mirada furiosa, mirada enloquecida, empujar el hombro, clavar el dedo en el pecho o en el hombro, avanzar, sacar pecho.

5. MANÍAS O GESTOS INCONSCIENTES

Es común encontrar gestos que se realizan de manera inconsciente según la situación. Son esos gestos característicos de tu personaje y que solo hace él: atusarse el flequillo, meterse el pelo tras la oreja, peinarse el pelo con los dedos, tocarse una ceja para relajarse, enroscarse el pelo o tocarse la barbilla al estar pensativo, sacar un poco la lengua o apretar los labios al concentrarse, resoplar por todo, rascarse de manera excesiva, tocarse la nuca al estar nervioso, empujarse el puente de las gafas, presionar la nariz o masajearse las sienes para serenarse, etc.

Te corresponde a ti buscar cuál es el gesto más habitual de tu personaje. Si no encuentras ninguno que encaje con él, no importa. Tal vez lo encuentres conforme lo conozcas más. Piensa que estos rasgos son los que hacen único al personaje. De todos modos, si al final no lo encuentras, no te agobies. No tiene por qué tenerlo. Eso sí, te recomiendo no atiborrarlo a gestos y elegir solo uno.

CÓMO USAR LOS GESTOS EN TUS PERSONAJES

Como en todo, a la hora de usar los gestos es mejor hacerlo de manera correcta. Te dejo algunas ideas que tal vez puedan ayudarte:

  • Es importante tener en cuenta cuántas veces vas a mencionar ese gesto en la novela para no abusar de él. Como en todo, si aparece demasiado, perderá su encanto. Puedes guiarte por la regla de 3 para tener elegir tres momentos en que tu personaje realizará ese gesto que lo hace único. Si la novela es bastante larga, tal vez puedes mencionarlo alguna vez más o decirlo de otro modo, no siempre usando las mismas palabras.
  • Se pueden utilizar tanto en la narración como en los diálogos. No es lo mismo escribir que un personaje dijo algo enfadado a que lo dijo mientras hacía alguno de los gestos antes mencionados. Puedes aprovechar también para narrar momentos de complicidad entre personajes.
  • También depende del narrador que uses. Piensa en las limitaciones de la primera persona o el narrador equisciente, y en cómo interpretará el personaje cada gesto. Tal vez puedes usarlo para que llegue a deducciones sobre otros.
  • Cuidado al usar códigos que solo conoces tú o un grupo reducido de personas. Si no lo dejas claro, el lector podría perderse y no entender qué es lo que estás diciendo.
  • Intenta que ese gesto sea acorde con la personalidad de tu personaje. Si le pones un gesto altivo a alguien tímido, no encajará del todo y será incoherente.

DÓNDE INSPIRARSE

En este artículo te he dado una lista de gestos, pero hay muchos más, algunos incluso imposibles de detectar. Te corresponde a ti investigar sobre este aspecto. Te dejo algunas opciones:

  • Fijarse en gestos y movimientos del cine, series, etc. Si ves alguna serie durante varias temporadas, será más sencillo reconocer los gestos que se repiten de manera usual en los personajes que más salen, según su estado de ánimo o sus decisiones.
  • Observar cómo se desenvuelven las personas en la vida real. Aquellas con las que hablas, las que ves intercambiando una conversación en el transporte público, en la cola del supermercado, comprando pescado, en una cafetería, etc. Tendrás que observar sin que se den cuenta, claro, o corres el riesgo de parecer un cotilla. Pero el resultado será un personaje mucho más creíble.
  • También puedes fijarte en los comportamientos o gestos de los que te rodean, de tu familia, pareja, amigos, etc.
  • Fijarte en cómo usan los gestos tus escritores favoritos en sus novelas. Pueden darte ideas.
  • Leer libros sobre este tema. Puede enriquecerte en este aspecto, aunque siempre ten en cuenta lo que podrá captar el lector. Conocer teorías sobre el significado oculto de un gesto no te servirá para aplicarla a tu novela si nadie va a entender a qué te refieres. En ese sentido, tendrías que hacer aclaraciones o introducirlo de manera hábil, incluso usar esta habilidad de leer gestos como algo propio del personaje. Las posibilidades son muchas.

¿Sueles tener en cuenta los gestos a la hora de crear escenas? ¿Aplicas gestos a tus personajes? ¿Conoces algunos además de los que he recopilado? Cuéntamelo en los comentarios. Te animo a ampliar la lista de gestos.


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Correctora, lectora profesional, filóloga y escritora de fantasía juvenil. Ayudo a escritores tanto de ficción como de no ficción a mejorar y pulir sus textos, y a dejarlos listos para publicar. Les enseño cómo revisar sus libros y todos los secretos de la autopublicación.

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