Escribir una novela perfecta es imposible. Siempre hay errores y, por mucho que la mires y remires, alguien encontrará algo por ti. Es inevitable. Sin embargo, hay algunos elementos que estropean tu novela y que se pueden evitar durante el proceso de creación.

En este artículo recojo algunos. Conocerlos te ayudará a prescindir de ellos y a escribir un texto más fluido y limpio.

1. PARÉNTESIS

Es habitual encontrar paréntesis en las novelas. A veces, se necesita aclarar algo y parece que quedará mejor si se introduce con estos elementos. El problema es que suelen crear un corte en la acción y hacen que el texto pierda fluidez. Y, si son extensos, el lector puede perder el hilo. Además, se suele ver como una aclaración del narrador o del autor, y hay que usarlos con habilidad para que lo que se dice no choque con respecto al resto.

Mi consejo es que, si puedes incluirlo como parte de la narración, lo hagas. Muchas veces, estos paréntesis no son tan necesarios como creemos. Y, si te empeñas en usarlos, al menos optes por los guiones parentéticos. Es decir, las rayas de diálogo incluidas en la narración. En narrativa quedan mucho mejor.

Ayer di un paseo por el parque y me encontré con mi primo —llevaba un año sin verlo—. Hablamos sobre nuestra vida y, por desgracia, salió el tema de la familia…

Ayer di un paseo por el parque y me encontré con mi primo, al que llevaba un año sin ver. Hablamos sobre nuestra vida y, por desgracia, salió el tema de la familia…

2. CURSIVA

Otro de los elementos que estropean una novela son los textos extensos en cursiva, como cartas, sueños, pensamientos, recuerdos, citas, canciones, etc. En la mayoría de los casos no es necesario usarla.

La cursiva tiene una función concreta en el texto y debemos respetarla. Por supuesto, hay excepciones si el texto lo necesita. Pero mi consejo es que no la uses en fragmentos extensos, ya que cansa mucho la vista y la lectura se vuelve pesada.

Te dejo las alternativas correctas:

  • Citas: van en redonda y entrecomilladas cuando nos referimos a algo que ha dicho un personaje. Si las citas son el fragmento de un texto, sigue el mismo sistema que la carta.
  • Cartas: en redonda, con tamaño de letra un punto menos que el usado, con espacios arriba y abajo con respecto al texto. El bloque de texto suele quedar más adentro, con una sangría superior para que quede diferenciado del resto.
  • Pensamientos: en redonda y entre comillas.
  • Sueños o recuerdos: se introducen como el resto de la narración, siempre indicando al lector cuándo empiezan y terminan para que no se pierda. Depende de tu habilidad como escritor.
  • Canciones: si se menciona un fragmento pequeño como parte del texto, puede ir entre comillas. Si está entrecomillada en otro idioma, no va en cursiva. Si el texto es largo, se representa igual que las cartas.

3. NEGRITAS Y SUBRAYADO

Nunca uses estas opciones en la novela, por mucho que quieras recalcar algo. Suele resaltar y no queda bien. Como excepción, tal vez se podría usar en títulos de capítulos, por ejemplo, pero durante la narración es mejor evitarlo.

4. MAYÚSCULAS

Usar las mayúsculas en palabras completas, sobre todo para gritar, es otro de los elementos que estropean una novela. A no ser que se trate de un libro infantil, donde sí es habitual para captar la atención de los niños.

El uso de las mayúsculas en palabras completas surge por esa necesidad de recalcarle al lector la intensidad del grito.

—TE HE DICHO QUE ME DEJES EN PAZ

No es algo necesario y considero que infantiliza el texto. Es suficiente con emplear los signos de exclamación o añadir verbos como: exclamar, gritar, vociferar, etc. Siempre es mejor jugar con las palabras y con la carga emocional de lo que se muestra. A veces, una sola frase lo dice todo.

5. SIGNOS DE EXCLAMACIÓN O INTERROGACIÓN

En parte, estos elementos que estropean tu novela tienen que ver con el problema anterior. A veces, queremos recalcar tanto un grito que introducimos muchos signos de exclamación, incluso unidos a las mayúsculas. Parece más visual, pero no es necesario.

—¿¿¿¿Qué has dicho????

Es correcto emplear ambos signos para dar más énfasis a una frase. Pero te recomiendo no abusar de ellos. Si cada exclamación es muy exaltada, perderá fuerza cuando se trate algo importante.

—¡¿Qué has dicho?!

Y jamás pongas un signo solo al final. Recuerda que eso es del inglés y que en castellano estos signos tienen uno de apertura y otro de cierre.

6. COMILLAS

A veces, se añaden comillas constantemente a palabras que utilizamos, sobre todo para recalcarlas, con doble sentido o con sentido figurado. Piensa que, mientas menos elementos extraños haya en el texto, mejor, más limpio estará.

Para estos casos, siempre que quieras o sea necesario, se usa la cursiva, que pasa más desapercibida. A no ser que quieras indicar que el personaje hace el símbolo de comillas con los dedos, por ejemplo.

Me dijo que se iba a encargar de mí.

7. LETRA CAPITAL

Cuando escribimos un libro, muchas veces soñamos con cómo será cuando lo tengamos en las manos. Por eso tenemos ideas del tipo de fuente, letra capital y otros detalles. La letra capital o capitular es esa que es más grande que el resto y con la que se decoran muchos inicios de capítulo.

El problema viene cuando empezamos dicho capítulo con un guion de diálogo, con las comillas de un pensamiento o con signos de exclamación o interrogación. Visualmente, es más feo porque estos elementos quedan grandotes con respecto al resto. Y una sola letra es más atractiva.

Este elemento no es un error ni algo relevante para la historia, sino más bien visual y depende de los gustos. Pero, al maquetar libros de otros, me he encontrado con casos de escritores que se han arrepentido de haber empezado un capítulo así y quería mencionarlo por si vas a usar la letra capital.

Tienes varias opciones: se lo puedes indicar al maquetador para que lo arregle; hay un truquito de maquetación. También puedes evitar usar la letra capital y destacar el inicio con otras opciones, bien con varias palabras en mayúscula seguidas o solo la primera palabra al completo. O bien empezar siempre con narración.

¿Usas alguno de estos elementos en tus libros? ¿Cuál es el que más dudas te genera? Cuéntamelo en los comentarios.


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Correctora, lectora profesional, filóloga, maquetadora, mentora y formadora de escritores. Además, escribo novela juvenil. Ayudo a escritores a mejorar y pulir sus textos, y a dejarlos listos para publicar. Les enseño cómo revisar sus libros y todos los secretos de la autopublicación.